28 Septiembre 2011
Seguí quedando con él por puro egoísmo. Porque me inspiraba, el dolor, lo que me hizo, lo que dejó de hacer, lo que sigue haciendo. Yo no le he querido nunca, me enganché a él como quién se cuelga de una nueva droga y se arruina y arruina a los demás por esa mierda. Y nunca supe salir de ahí. Se convirtió en un bucle. Nada salía, pero siempre entraban más colores, sobre todo grises. Nunca volvimos a estar a solas desde aquello, a mirarnos sin que nadie nos observara, a callarnos y esperar que la química hiciese el resto. Nunca tuvimos el valor suficiente. Sólo nos dejábamos deleitar con presencias pactadas cuando los demás nos reunían en algún lugar común, casi siempre, un parque o un bar. Nos regalábamos algunas de las risas que antaño hubieran hecho que esa noche la pasáramos juntos, y con las que ahora nos conformábamos para llevarnos un buen sabor de boca a la cama. Siempre pensé que había gente a nuestro alrededor que se estaba dando cuenta de que había alguna pieza que no acababa de encajar, que todavía nos brillaba un poco el alma detrás de nuestras corazas. No lo pregunté, y él tampoco, de eso estoy segura. Notaba que él se contentaba con que yo hiciera algún que otro gesto de más, se sentía fuerte, como que no había apagado el fuego del todo y yo todavía seguía intentando saltar por encima de las llamas. Él reaccionaba de formas dispares. O bien evitaba reaccionar a mis impulsos y hacerme sentir como la que perdió, o bien si yo llevaba rato sin dirigir la mirada hacia alguno de sus movimientos, corría a buscarme perdida en otros ojos o en otros labios, y esperaba una reacción. Que levantara la cabeza e hiciese alguna mueca que él pudiese traducir a su antojo en una respuesta que le hiciera feliz. Yo sin embargo actuaba por puro instinto, sin hacer caso a mis lágrimas de ayer ni a mis sonrisas de mañana. No tenía una estrategia definida y por lo tanto jugaba a tentarle, a ponerle nervioso, qué se yo, a casi todo por tal de que el supiera que a pesar de todo, estaba ahí y seguía viva. Muy viva. Ese comportamiento me ayudaba a seguir pero me hundía a la vez. Quería resignarme, darle la razón a la indiferencia, que todo pasase a un segundo plano, que se alejase del protagonista y la escena principal, buscar en otros ambientes, detrás de los focos, entre bambalinas, en las tomas falsas o qué se yo, en otro punto de enfoque que no se fijara sólo en el drama argumental que hacía interesante al film. Pero entendí que esa lucha era un acto inútil, una pérdida de tiempo. Que mi yo salvaje nunca dejaría que actuase la razón ni daría un poco de lucidez a esa historia. Que por más que lo necesitara, yo quería otra cosa, quería el puto rojo en ese cielo, quería vendarme hasta el cuello y volver a caerme semanas después, quería experimentarlo todo hasta que acabase de matarme. Era la única forma de sentir. De no apuntar otro fracaso.
servido por thetwenties
1 comentario
compártelo
23 Septiembre 2011
¿Dónde voy a encontrar una sonrisa como la tuya? Beso ¿y esos ojos que no paran de reír? Caricia ¿y esas orejas, que me encanta morder? Mordisco. O ese olor, tan tuyo, tan mío. Tan inconfundible ¿y las arruguitas alrededor de los ojos? Venga, no te enfades, tonto. Que sabes que me encantan. Beso
O tu cuello, mmmm... Y bajo por él. O dónde podría caber yo mejor que en tu pecho. Beso, mordisco. O los huesos de tu hombro, donde sabes que me gusta dormir... Está hecho con exactitud para mi cabeza, y para dejar mis labios a la altura de tu mejilla. Beso de los largos, caricia, abrazo.
Esos labios tan suaves, ¡no existen otros iguales! Botón, beso. Botón. Bésame. Me aprietas contra tí. Ahora el mordisco me lo das tú a mí.
Dudo que pudiera encontrar otros lunares qeu se contaran tan bien como los tuyos. Abrazo, y te respiro, y te beso. Ninguna nariz me ha gustado tanto jamás como la tuya, o esa barbilla... Sonrisa, tu sonrisa, adoro tu sonrisa y también tu risa. Y te ríes
Nos miramos a los ojos, otro botón, el último botón. Mas mordiscos, cinturón, abrazo, beso, mordisco y risa. Te quiero al oído, susurros. Te adoro, de frente, con cariño. Me encantas, y desaparece tu camisa. quédate conmigo, y locura. Y no tengas miedo de perderme, que siempre estaré aquí contigo. Pasión
servido por thetwenties
1 comentario
compártelo
23 Septiembre 2011
Que se me vayan las tonterías y las desazones idiotas, que me quiten las manías y las rabietas estúpidas, que se marchen miedos, temores y resquemores, que me quede vacía.
Necesito quedarme vacía y que sólo te quedes tú, para poder echar a patadas todas mis pesadillas de cama infantil, de esas que se van cuando te dan un beso en la frente y un vaso de leche caliente justo antes de dormir, y que con un peluche al lado sabes que no te atacarán.
Échalas a todas y quédate conmigo, dame la mano antes de dormir, el besito en la frente. Prepara leche, sí, pero esta vez para dos. Tápame hasta el cuello con las sábanas y quédate tú entre ellas. Sé mi peluche todas mis noches, pero no enciendas la luz aquella que dejaba encendida cuando era pequeña porque esta vez sólo quiero tenerte a oscuras, conmigo.
A cambio te prometo desayunos en el balcón, pero sólo si me dejas tu camisa cuando me levante de la cama... sin nada debajo. Puedo ofrecerte muchos amaneceres fríos en los que te abrazaré para que no tiembles, y calurosas salidas de sol donde estiraré las sábanas para que no te levantas del calor.
Puedo ofrecerte restos de pizza de la noche anterior o magdalenas de chocolate, ¡menú a elegir! Quizás te convenza alguna vez de que el ColaCao sabe mucho mejor que el café, aunque prepare café sólo para que te despiertes con su aroma.
Puedo asegurarte despertares entre besos, entre mis besos, con ventanas abiertas y luz a raudales. Oler tu cuello y encontrarme a mí misma en él. Que te robaré las camisas porque me encanta ponérmelas, que llevaré el pelo recogido aunque suelto te guste más, y que lo soltaré si me lo pides.
Y tendrás el desayuno preparado, ¡jurado! Con tu café y mi ColaCao, tus tostadas y mis magdalenas, tomate y mermelada por si te apetece alguna de las dos cosas, o ambas. No me pidas el periódico porque no estará. Estaré yo, y todo un día por delante juntos, y planes improvisados que cumpliremos sin saber.
servido por thetwenties
sin comentarios
compártelo
8 Septiembre 2011
Ya sé que fue una tontería y que es una bronca que no deberíamos de haber tenido, por que es absurdo y ambos lo reconocemos, ambos estamos de acuerdo. Pero estoy tan fría ahora mismo que estoy hasta preocupada... me extraña estar celosa de ella, con mi autoestima y lo creída que soy, me extraña verla como una contrincante clara, pero me fastidia.
Me duele saber que yo aún no soy nada y que ella ha sido tanto, y no es culpa de nadie, y menos de ella, pero me sale un veneno de dentro cada vez que pienso que ella ha estado en todo antes que yo y que le das tanta importancia, me fastidia ser tan anónima mientras que ella es tan... tan ella. No entiendo que os liarais y que ahora seais tan colegas, ni las cartas que os mandabais el año pasado, ni que se planteara siquiera ir a tu graduación por si estabas solo y que encima tuviera la cara de decírlo en mi cara! Acaso no ve que yo estoy aqui?
Y ayer me disculpe contigo, y esta mañana has venido tu a disculparte conmigo, y nos sentimos fatal por habernos peleado y de esa manera ayer por la noche, pero ahora, en FB, me vuelvo a encontrar con tonterías que me siguen poniendo mal humor... y tenog que hacer que se me pase, como sea
servido por thetwenties
sin comentarios
compártelo
8 Septiembre 2011
Y sin esperarlo me encuentro el numerito que marca la diferencia entre aprobado y suspenso, pero sabes a quien es a quien primero llamo? tú y únicamente tú, por que quiero que lo sepas, por que me importas, estoy deseando verte y que lo celebremos juntos. De repente, necesito hacerte participe de mis logros, y necesito que me abraces cuando hay algun fracaso. Y lo mejor de todo es que estas ahí, para lo que sea. I love u
servido por thetwenties
sin comentarios
compártelo
8 Septiembre 2011
Cada día me gustas más, cada día, justo cuando pienso que no es posible quererte más, de nuevo me sorprendo, y me encuentro sonriendo y cantando mientras estoy en la ducha, pensando en ti y en el último momento que pasamos juntos, en lo perfecto que fue.
Momentos como el de ahora mismo, cuando he puesto la radio y lo que suena es aquella canción de OBK que escuchamos juntos y en directo hace apenas dos semanas, y no puedo evitar recordar que me sobraba el mundo si te notaba acariciarme el pelo y respirar en mi oido.
Son las risas, son tus abrazos, y los besos. Esos besos que me das y que me derriten. Cuando me huyes de broma y yo me quedo con cara de tonta, esperando a que vuelvas a mis labios, por que sé que volverás, siempre vuelves, y me encanta.
Sorpresas como las de esta tarde cuando has aparecido en la biblioteca, y yo con unos celos tontos e infantiles que no me gusta tener pero que aparecen ante la posibilidad de que te este disfrutando otra, para que luego me digas que no soy egoísta. Pero cuando noto que me muerden el hombro y se que eres tú, se me pasa todo, y me rio por dentro pensando que ahora, contigo, por primera vez en mi vida me gustan las sorpresas, me gustan tus sorpresas.
Y redondeas la tarde con unas entradas para el circo de los horrores, compensando otro de mis defectos, otro de mis caprichos tontos, pero ya te lo he dicho mientras te besaba en mi nuevo sofa azul, y es que me dices que no me encuentras defectos
Tengo millones, pero contigo parece que se solucionan, y mi cabezonería natural se va, y mi capricho eres tú, y todo mi egoísmo se ve satisfecho si estas a mi lado, y hasta aprendo a cocinar si con ello sé que te veré sonreír.
Espero que cuando mañana leas esto se te ponga la misma cara que a mi mientras lo escribo, la sonrisa idiota que tengo permanente desde hace casi dos meses ;) te quiero
servido por thetwenties
sin comentarios
compártelo
8 Septiembre 2011
Desde que llegó lo ha estado revolviendo todo, cambiando las cosas de sitio y dando un giro a cada día. Me vuelve loca cuando aparece como si nada le fuera mal, como si las peores cosas fueran insignificantes. ¿Ahogarse en un vaso de agua? No conoce esa frase, le da igual lo que se le caiga encima. Le da igual encontrarse con la mayor tempestad del mundo, es como si tuviera la capacidad de querer y poder, sobretodo poder. A menudo me hace recordar lo grande que es la vida, lo que vale empezar un nuevo día, un nuevo mes, que lo que te puede llegar a pasar está aun por venir, que lo mejor es fácil de encontrar. Abre las orejas y escucha, calma las tormentas, espanta a las nubes y atrae al sol.Da todo lo que le pidas, abraza si lo necesitas y si no, te besa hasta que se le desgastan los labios. Me hace sentir especial cuando le tengo cerca, me hace ver que los finales no siempre son malos, que las historias se reescriben las veces que tu quieras, que las lágrimas se secan y una carcajada te deja sin aliento. Y por eso, por eso le quiero tanto.
servido por thetwenties
sin comentarios
compártelo
8 Septiembre 2011
oy no ocurre nada especial, o quizás si.... pero el caso es, que quería darte las gracias. Quería agradecerte todo lo que haces. Todas las tonterías, los apretones de mano, los abrazos y las miradas. La infinidad de estupideces y de piques que podemos causar a cada segundo. Las reconciliaciones de después, las sonrisas, las llamadas y los viajes. Gracias por cuidarme, por quererme, por valorarme. Gracias por preocuparte, por tener miedo, por escucharme. Gracias por ser así, por hacerme caso aunque no tenga razón, por demostrarme todo siempre. Gracias por hacerme abrir los ojos, por hacerme entrar en razón, por creer en mi, en nosotros. Gracias por la complicidad y por el cariño. Gracias por todo. Nunca tendré suficiente para agradecértelo. Gracias, por no tirar la toalla. Por dejar que seamos nosotros.
Porque contigo todos los días son especiales.
Te quiero.
servido por thetwenties
sin comentarios
compártelo